El jugador paciente

 
 

 

El jugador paciente

Habíamos hablado ya, en anteriores secciones de nuestro espacio, acerca de lo que llamamos "los atributos imprescindibles del jugador de poker" habiendo ya aclarado que las virtudes son en verdad cuantiosas y enumerado algunas como la habilidad del oportunismo, el registro del juego y la práctica, haremos un capitulo aparte acerca del siguiente atributo. La paciencia, queridos amigos, resulta una aliada incondicional a la hora, no solo de una partida especifica sino también de todo una carrera. Es por éste motivo que desde aquí aconsejamos con declarada insistencia, que tanto el aspirante como el jugador de mediano y alto vuelo, reinventen día a día el verdadero significado de su paciencia y que refuercen a toda costa las medidas de su resistencia.

Logrando con esto, tarde o temprano, reducir el impacto negativo que pueden producir accesos emocionales en momentos de gran presión o de clara desventaja en el juego. Aquel jugador que sea efectivamente paciente podrá considerarse a si mismo bastante parecido a un animal predador de la selva, que tiene la habilidad letal de permanecer al acecho, de manera sigilosa esperando pacientemente por el momento adecuado para arrojarse sobre su presa y sin tapujos ni demoras apropiarse de la situación y obtener su almuerzo del día.

 
 

Medite el asunto y se dará cuenta que una importante parte del juego reside en la combinación aleatoria de cartas, por lo que la habilidad de la paciencia acaba por ser nuestro principal salvavidas cuando recibimos una mano miserable o ruinosa, pero también será de gran ayuda al momento de tener cartas ganadoras en la medida que nuestra paciencia pueda domar los bravos impulsos de nuestras emociones. El mero acto de ser capaz de ponerle claros límites a la típica ansiedad que nos invade durante un juego intenso representa una importantísima ventaja entre nuestros adversarios compañeros de mesa. El correcto manejo de la paciencia no significa necesariamente adquirir una actitud pasiva ante el juego, sino que hace alusión al paciente alternar entre las posiciones activo-pasivas durante el juego, teniendo la cabeza fría y objetiva, observando y manejando a nuestra conveniencia los tiempos de la partida.

Por supuesto el hecho de ser correctamente paciente para el juego significa una ventaja clara al momento de poder reconocer los errores velados de aquellos jugadores ansiosos. También resulta de gran ayuda, acompañada de un sentido común sólido, al momento, por ejemplo, de jugar largas sesiones en casinos virtuales. Un jugador ansioso, cometería el grave error de, luego de haber pasado un buen rato ya desde el inicio, pinchar el botón de apuestas como un acto reflejo, teniendo un panorama limitando por el apuro, del campo de juego. Nunca haga esto, tenga la paciencia de mirar con atención y de atender todos los aspectos antes de realizar una apuesta, recuerde que más allá de no ver el dinero en efectivo sobre la mesa, usted está jugando por dinero real y como tal nunca deberá desatender su desempeño con el fin de evitar las pérdidas y de maximizar las ganancias.